viernes, 4 de noviembre de 2016

Orpierre. Pared de Adrech y Aslec y Vogage al Quiquillón. Agosto de 2016

Orpierre es un pueblo dedicado y preparado para pasar unos días, escalando vías perfectamente equipadas, algunas más que otras, con aproximaciones y descensos increíblemente organizados y señalizados, y todo ello en un entorno muy ameno y agradable.
Resulta ideal, como por ejemplo hicimos nosotros,  para escalar de retorno desde Los Ecrins, cuando la meteo por arriba se chafa, que suele coincidir con buen tiempo en ésta zona más cálida.

Todo comenzó en 1983, con apoyo y subvención municipal, para revitalizar el pueblo, muerto hasta entonces. Y el éxito no pudo ser mayor. Deberían tomar ejemplo en otros lugares en España.
El Espolón Oeste de la Peña o Aguja del Quiquillón, domina el nucleo rural como un castillo medieval, llamándote a escalarlo desde el primer momento que lo ves.
Pero el primer día, fresquito a pesar de ser agosto, decidimos probar en las Paredes de Adrech y Ascles.
Hay vías adyacentes a la combinación elegida. Más o menos de la misma dificultad.
Las vías se hacen rápidamente. Placas larguísimas. Bien equipadas.  Cuatro largos en cada Pared.
 Tras cuatro largos, un curioso rapell, nos deja en el sendero de descenso y ascenso al Ascles.
En Ascles, entramos por una típica vía, pero sin hacer la clásica travesía, sino que continuamos recto.
 Por un murito, muy bien equipado, que ya nos pareció un poquito peleoncillo, pero precioso.
 La  curiosa salida de la Pared, nos deja en una cumbre de arista desde la que resulta sencillo bajar.
  "Andando" hasta el sendero anterior y al aparcamiento por donde hemos subido.
El segundo día, ya de más calor, nos decantamos por la Vía Voyage al Risco del Quiquillón. 160 m de 6a/6a+.  Toda la mañana a la sombra  y equipamiento aceptable, aunque no tan superabundante ni próximo, como en otros sectores de la Escuela, por lo que conviene subir con algunas piezas de diferentes tamaños. Pasaje de bavaresa técnico y atlético.
El caso es que todo el mundo brama como un búfalo en esta secuencia, y en distintos idiomas ya que la vía es muy popular y concurrida, sobre todo por la sombra.
Y sin discriminación de sexo.  Se nota que estamos en el Pais de la "Igualité"
En resumen una vía muy agradable pero con carácter y ambiente.
Superado el cuarto largo por la visible fisura (6a) un rapell nos deja en la Terraza Jardín.
Si vas con cuerda de 70 m. al anclarte en la pared y soltar la cuerda,  podrías perderla... Muy justito
Con dos de 60 m. parece que se llega al suelo con el chicleo, pero nosotros preferímos hacer dos rapeles y evitar sustos, porque al tirarlas se veía claramente que faltaban unos metros. Y el final es bastante desplomadillo y cortado.
  La graduación propuesta, como siempre, es orientativa y sin ánimo de polémica.
Existe una Guía, cuya última edición prácticamente salió a la venta al marcharnos de allí en agosto, y se puede adquirir en tiendas, oficina de turismo y por Internet, pero más cara. Está en tres idiomas, ninguno Español.

Y tras concluir con las escaladas, cervecitas con la famosas pizzas de leña...
Y un paseo por el pueblo. ¿Quíén da más?
En resumen una zona increible, para disfrutar, muy famosa en Francia, pero prácticamente desconocida por una buena parte de los escaladores españoles. Lástima que quede tan lejos... Pero .... Volveremos...

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